El delantero español Fernando Torres, "muy feliz" y "orgulloso" por su fichaje por el Chelsea, club al que permanecerá ligado hasta 2016, reconoce que llevaba varios meses pensando en dar "un paso adelante" en su carrera.
"Desde el pasado verano sentía que necesitaba dar un paso adelante en mi carrera y también por la ambición como futbolista. Estoy seguro de estar dando el mejor paso de mi carrera. Sólo quiero estar al nivel al que se supone que tengo que estar, es un gran club, con una gran responsabilidad y estoy preparado para el reto", asegura a la página oficial de su nuevo club.
"Llego a un equipo de primer nivel, no hay otro nivel después del Chelsea. Voy a jugar con futbolistas como Terry, Lampard, Drogba o Anelka, voy a ser parte de este grandísimo equipo", añade.
Además, sólo tiene elogios para los que serán sus nuevos compañeros de delantera. "Me acuerdo de Anelka en el Arsenal, es el tipo de futbolista con el que quiero jugar. Obviamente Drogba es el mejor delantero del mundo de lejos, es una gran responsabilidad para mí jugar con ellos porque su nivel es muy alto", recalca.
El de Fuenlabrada también está encantado de poder estar a las órdenes de Carlo Ancelotti, alguien que "durante toda su carrera ha demostrado ser un ganador". "Estoy deseando conocerle y saber lo que espera de mi. Estoy emocionado por poder jugar lo antes posible y aprender del técnico y de los compañeros", indica.
Además, asegura que no le afectará el cambio a una gran ciudad como Londres, y valora el "respecto que siempre ha mostrado" hacia él la afición de Stamford Bridge, con la que espera congraciarse lo antes posible, aunque el primer partido sea contra el Liverpool el domingo.
"Es como el destino, no es perfecto, pero veremos qué pasa. Sólo tengo buenas palabras para el Liverpool. Me convirtieron en un jugador ''top'' y me permitieron jugar al más alto nivel. Nunca voy a decir nada malo del Liverpool. Fui muy feliz allí, pero ahora la historia es diferente y, si tengo la oportunidad de jugar.
A medio plazo, el objetivo de Torres es hacer un buen papel en la Champions League. "Es una gran ambición, todos los futbolistas quieren jugarla, y también el Chelsea cada temporada tiene oportunidades de ganar todos los títulos. Por eso, cuando tienes la opción de jugar en un equipo así no puedes decir que no", destaca.
Torres, además, podrá coincidir con un "amigo" como Yossi Benayoun, con el que compartió vestuario en el Liverpool y mantiene una estupenda relación "dentro y fuera del campo".
Finalmente, el delantero español asegura que le gusta que le sigan conociendo como "El Niño" , aunque el próximo 20 de marzo cumpla 27 años. "Mucha gente me sigue llamado así, y espero que siga ocurriendo muchos años porque me hace sentir más joven", bromea.
Mas Sportmania
martes, 1 de febrero de 2011
lunes, 31 de enero de 2011
Los Heat suman otra victoria
El gran trío de ases formado por Dwyane Wade, Lebron James y Chris Bosh decantó la balanza a favor de Miami Heat en un partido muy igualado, en el que entre las tres estrellas sumaron 75 puntos. Wade anotó 32 puntos, James 23 puntos y 13 rebotes y Bosh 20.
Sin embargo, quien decantó el partido a favor de los de Miami fue Eddie House, que anotó un triple a falta de 22 segundos y poco después agregó dos tiros libres para sellar la victoria final ante los Thunder.
Por parte de Oklahoma, Durant anotó 33 puntos, pero falló un tiro clave a falta de 15 segundos. Mientras, Jeff Green consiguió 23 puntos y 11 rebotes, y Russell Westbrook agregó 21 puntos y 10 asistencias.
Sin embargo, quien decantó el partido a favor de los de Miami fue Eddie House, que anotó un triple a falta de 22 segundos y poco después agregó dos tiros libres para sellar la victoria final ante los Thunder.
Por parte de Oklahoma, Durant anotó 33 puntos, pero falló un tiro clave a falta de 15 segundos. Mientras, Jeff Green consiguió 23 puntos y 11 rebotes, y Russell Westbrook agregó 21 puntos y 10 asistencias.
El Real Madrid vuelve a ganar
Lo mejor del Madrid lo vimos al principio y al final, en los últimos tres minutos, cuando Mirotic, talento puro de 19 años, volvió a decidir un partido con su manita de seda, con dos triples de crack que dieron realce al magnífico trabajo de D'or Fischer. Tres cuartos antes, de salida, los de Messina lo bordaban por genio e intensidad, con una puesta en escena magnífica en una cancha complicada, justo después de regresar de Siena.
Pintaba paliza, pero el ardor guerrero del Assignia Manresa, del otro Grimau y compañía, no se discute. El aplastante dominio visitante duró poco más de un suspiro, siete minutos (6-19). Un parcial de 7-0 volteó cada sensación anterior. Si algún hincha manresano había criticado a su equipo -aunque casi todos los juicios en la grada atizaban a los árbitros-, ahora enloquecía con la reacción. Una defensa zonal atascó el ataque blanco, mientras Slokar, pletórico, y Montañez veían aro. En el minuto 15 (24-26) debutaba el gigante Begic (2,16). Salió, sumó una canastita en cuatro minutos largos y se sentó (36-30). Nada en claro.
En el segundo cuarto, el Assignia, el peor ataque ACB (63 puntos de media), asaeteó al rival con 23 tantos, además de controlar el rebote. Llull no metía una (0/8, bagaje final), tampoco Tucker de dos (0/5). Prigioni y Suárez se apagaban, aunque el base reapareció al final para conectar con Mirotic. Entremedias, Messina cerró los ojos. No le gustaba lo que observaba; quizá algún destello de Sergio Rodríguez, que, después de encender la mecha en Siena, aportó de nuevo. El detalle más nimio vale para agarrarse y salir del agujero. El tinerfeño volvió a la acción cuando el Manresa alcanzaba su tope: 48-40. A partir de ahí, nueva remontada, con los héroes Fischer y Mirotic ya en pista. El americano se puso a rebotear y a taponar como una fiera y tres minutos más tarde su equipo empataba a 48.
Letal. Quedaba el cuarto definitivo, y Fischer seguía estremeciendo con sus largos brazos, pero la medallita se la colgó Mirotic. Con 56-54 asestó la primera puñalada de tres. La segunda sobrevino a poco más de un minuto del bocinazo: 59-62. Pese al acoso de San Miguel, los blancos resolvieron con eficacia, estirando las tres faltas que les quedaban por hacer antes de que el Assignia fuera a la línea tiros libres. Se agotó el tiempo; Mirotic y Fischer habían sacado al Madrid del barro.
Pintaba paliza, pero el ardor guerrero del Assignia Manresa, del otro Grimau y compañía, no se discute. El aplastante dominio visitante duró poco más de un suspiro, siete minutos (6-19). Un parcial de 7-0 volteó cada sensación anterior. Si algún hincha manresano había criticado a su equipo -aunque casi todos los juicios en la grada atizaban a los árbitros-, ahora enloquecía con la reacción. Una defensa zonal atascó el ataque blanco, mientras Slokar, pletórico, y Montañez veían aro. En el minuto 15 (24-26) debutaba el gigante Begic (2,16). Salió, sumó una canastita en cuatro minutos largos y se sentó (36-30). Nada en claro.
En el segundo cuarto, el Assignia, el peor ataque ACB (63 puntos de media), asaeteó al rival con 23 tantos, además de controlar el rebote. Llull no metía una (0/8, bagaje final), tampoco Tucker de dos (0/5). Prigioni y Suárez se apagaban, aunque el base reapareció al final para conectar con Mirotic. Entremedias, Messina cerró los ojos. No le gustaba lo que observaba; quizá algún destello de Sergio Rodríguez, que, después de encender la mecha en Siena, aportó de nuevo. El detalle más nimio vale para agarrarse y salir del agujero. El tinerfeño volvió a la acción cuando el Manresa alcanzaba su tope: 48-40. A partir de ahí, nueva remontada, con los héroes Fischer y Mirotic ya en pista. El americano se puso a rebotear y a taponar como una fiera y tres minutos más tarde su equipo empataba a 48.
Letal. Quedaba el cuarto definitivo, y Fischer seguía estremeciendo con sus largos brazos, pero la medallita se la colgó Mirotic. Con 56-54 asestó la primera puñalada de tres. La segunda sobrevino a poco más de un minuto del bocinazo: 59-62. Pese al acoso de San Miguel, los blancos resolvieron con eficacia, estirando las tres faltas que les quedaban por hacer antes de que el Assignia fuera a la línea tiros libres. Se agotó el tiempo; Mirotic y Fischer habían sacado al Madrid del barro.
Bronce que sabe a ORO
El juego fue justo y España, a la tercera, se lleva su primer bronce en el Mundial y el de Croacia 2009 queda definitivamente vengado. Aquel borrón sólo se podía limpiar subiendo al podio. Conseguido, y frente a la selección anfitriona. El prestigio de Valero Rivera queda a salvo, y el de España se recupera dos años después, el tiempo que los nuestros llevaban la cabeza baja en el concierto internacional, y ahora vuelven a meterse en la pomada por méritos propios.
Pero no fue fácil. Resultó mucho más complicado de lo que se preveía, quizá porque la genialidad de Valero Rivera se comprenda mal. En el partido decisivo sorprendió con un siete inusual, con la primera línea que había traído a España hasta Malmoe: Alberto Entrerríos, Gurbindo y Chema, que ayer no saldría, en el banco; y Maqueda de titular, y luego Iker Romero de protagonista. No era el choque para hacer amigos, sino para ganarlo, y lo cierto es que los experimentos, aunque ahora puedan justificarse con la victoria, salieron francamente mal.
Gracias a que Suecia era ayer un equipo deprimido, con muchos de sus jugadores con experiencia en España, pero pocos desequilibrantes, se pudo llegar al descanso con un empate pobre. Los suecos habían perdido 12 balones, y España había convertido a Sjostrand en el mejor portero del mundo, como suele ser habitual en los porteros rivales (60 por ciento de acierto).
Y en la segunda mitad otro jaleo. Es más, aquello pintaba mal cuando los suecos lograban su máxima diferencia: 16-13. Pero en el tumulto España se recompuso, Alberto Entrerríos comenzó a generar juego y de lo que parecía perdido a devolver a los vikingos un parcial de 0-6 (16-19) para tomar lo que parecía una ventaja decisiva, ahora que Gurbindo, Aguinagalde y hasta Raúl Entrerríos también sumaban. España ya no dejaría que Suecia tomase ventaja pero no estaba todo escrito, ni se había terminado la incertidumbre.
Pero no fue fácil. Resultó mucho más complicado de lo que se preveía, quizá porque la genialidad de Valero Rivera se comprenda mal. En el partido decisivo sorprendió con un siete inusual, con la primera línea que había traído a España hasta Malmoe: Alberto Entrerríos, Gurbindo y Chema, que ayer no saldría, en el banco; y Maqueda de titular, y luego Iker Romero de protagonista. No era el choque para hacer amigos, sino para ganarlo, y lo cierto es que los experimentos, aunque ahora puedan justificarse con la victoria, salieron francamente mal.
Gracias a que Suecia era ayer un equipo deprimido, con muchos de sus jugadores con experiencia en España, pero pocos desequilibrantes, se pudo llegar al descanso con un empate pobre. Los suecos habían perdido 12 balones, y España había convertido a Sjostrand en el mejor portero del mundo, como suele ser habitual en los porteros rivales (60 por ciento de acierto).
Y en la segunda mitad otro jaleo. Es más, aquello pintaba mal cuando los suecos lograban su máxima diferencia: 16-13. Pero en el tumulto España se recompuso, Alberto Entrerríos comenzó a generar juego y de lo que parecía perdido a devolver a los vikingos un parcial de 0-6 (16-19) para tomar lo que parecía una ventaja decisiva, ahora que Gurbindo, Aguinagalde y hasta Raúl Entrerríos también sumaban. España ya no dejaría que Suecia tomase ventaja pero no estaba todo escrito, ni se había terminado la incertidumbre.
Djokovic gana su 2º Open de Australia.
Con un implacable 6-4, 6-2 y 6-3 y paliza en puntos totales (106-78), Novak Djokovic borró del Rod Laver Arena a Andy Murray en dos horas y 39 minutos. Novak no ganaba a Andy desde 2008, pero lo mereció por todo:agresividad, determinación, elasticidad, impenetrabilidad en defensa y gestión de los puntos importantes. A veces, Murray daba imagen de carromato atascado, fatigado, sin ritmo ni recursos para pasar al siguiente peldaño o registro. Ningún jugador británico ha ganado un torneo del Grand Slam desde Fred Perry, en 1936.
El décimo juego del primer set marcó la final: Djokovic, que controlaba con 5-4, restó y subió al 15-40 tras monumental derecha volante que cerró un rally fascinante de 39 golpes. Sin remisión, Nole firmó el 6-4 en 59 minutos e incendió la cabina de mando del escocés. Como un ciclón, y en parcial de 7-0, Nole martilleó un 5-0 que destrozaba el segundo set y las esperanzas de Murray. Al final, 6-2.
El décimo juego del primer set marcó la final: Djokovic, que controlaba con 5-4, restó y subió al 15-40 tras monumental derecha volante que cerró un rally fascinante de 39 golpes. Sin remisión, Nole firmó el 6-4 en 59 minutos e incendió la cabina de mando del escocés. Como un ciclón, y en parcial de 7-0, Nole martilleó un 5-0 que destrozaba el segundo set y las esperanzas de Murray. Al final, 6-2.
sábado, 29 de enero de 2011
Final de un sueño con sabor agridulce
La selección española de balonmano se quedó a las puertas de la gran final del Campeonato de Suecia, tras caer por 28-24 ante Dinamarca en las semifinales, en un encuentro en el que España se topó con un inconmensurable Niklas Landin, que acabó con sus paradas con el sueño español.
Pese a ser plenamente conscientes de la obligatoriedad de frenar el frenético ritmo del que dotan a todos sus encuentros los daneses, el conjunto español fue incapaz de contener las oleadas nórdicas, como demuestran los once ataques que dispuso en apenas diez minutos el cuadro danés.
En par de lanzamientos a los palos y el buen inicio de partido del joven meta Niklas Landin, permitieron a Dinamarca poner en marcha su mortal contragolpe con los extremos Lars Christiansen y Hans Lindberg como estiletes.
Así, a la carrera, Dinamarca tomó rápidamente la delantera en un marcador (6-4), en el que España, veía penalizado cada mínimo error en ataque, donde el portero Landin, se convirtió en un muro para la selección.
Pero si algo ha demostrado el conjunto español a lo largo del Campeonato del Mundo es su capacidad de resistencia, un orgullo, que posibilitó tres robos casi consecutivos de balón, que nivelaron nuevamente (6-6) el tanteador. Sin embargo, Dinamarca no sólo dispone de veloces extremos, como evidenció el lateral derecho Kasper Sondergaard, con tres cañonazos, que permitieron distanciarse nuevamente a los daneses (10-6) en el luminoso.
Renta demasiado peligrosa para que no reaccionará el seleccionador español, que encontró la solución a sus problemas con la salida a la pista del meta Arpad Sterbik, el elemento que faltaba para asentar definitivamente el sistema defensivo.
Con Sterbik a pleno rendimiento, el 5-1 español comenzó a ahogar al hasta entonces fluido ataque danés, que en los segundos quince minutos de la primera parte tan sólo logró anotar dos tantos, algo inaudito para el siempre efectivo conjunto nórdico.
Una circunstancia que permitió a España enjugar su desventaja (12-12) antes de alcanzar el descanso, al que la selección no se marchó en ventaja por culpa de un inspiradísimo Niklas Landin, que sostuvo con sus paradas al equipo danés.
Acierto que no desapareció con el inicio de la segunda mitad, en la que el trabajo de Landin permitió, otra vez más, escaparse en el marcador (15-12) al conjunto de Ulrik Wilbek, que pareció resolver los problemas ofensivos del primer tiempo.
Todo lo contrario que España, que se atascó por completo en ataque, como demuestra el único gol que logró anotar en los primeros nueve minutos de la reanudación. Un escaso bagaje cuando enfrente se encuentra uno de los mejores equipos del Mundo, una Dinamarca que, sin embargo, hoy no fue capaz de aprovechar el desconcierto español para sentenciar definitivamente el duelo a su favor.
Error que Dinamarca no acabó de pagar por un inconmensurable Landin, que se encargó de evitar una y otra vez la remontada del equipo español, que dispuso de un lanzamiento de penalti para igualar a veintiuno el marcador. Pero hoy el portero del Silkeborg fue un muro infranqueable para la selección, que en los minutos finales se encontró con otro problema irresoluble, la irrupción del lateral Mikkel Hansen. El ex jugador del Barcelona Borges, uno de los mayores talentos del balonmano mundial, martilleó una y otra vez la portería española con su amplia variedad de lanzamientos, mantuvo siempre por delante (23-21) a los daneses en el marcador.
Pero cuando peor pintaba para el equipo español, la selección volvió a aferrarse a la pista y con un hombre menos logró lo que no había conseguido con siete, igualar el marcador (23-23) a cinco minutos para la conclusión.
Igualada con la que se encargó de acabar definitivamente una nueva exclusión del equipo español, en esta ocasión de Viran Morros, que posibilitó el último y definitivo estirón de los daneses (26-23), que acabó con el sueño español.
Pese a ser plenamente conscientes de la obligatoriedad de frenar el frenético ritmo del que dotan a todos sus encuentros los daneses, el conjunto español fue incapaz de contener las oleadas nórdicas, como demuestran los once ataques que dispuso en apenas diez minutos el cuadro danés.
En par de lanzamientos a los palos y el buen inicio de partido del joven meta Niklas Landin, permitieron a Dinamarca poner en marcha su mortal contragolpe con los extremos Lars Christiansen y Hans Lindberg como estiletes.
Así, a la carrera, Dinamarca tomó rápidamente la delantera en un marcador (6-4), en el que España, veía penalizado cada mínimo error en ataque, donde el portero Landin, se convirtió en un muro para la selección.
Pero si algo ha demostrado el conjunto español a lo largo del Campeonato del Mundo es su capacidad de resistencia, un orgullo, que posibilitó tres robos casi consecutivos de balón, que nivelaron nuevamente (6-6) el tanteador. Sin embargo, Dinamarca no sólo dispone de veloces extremos, como evidenció el lateral derecho Kasper Sondergaard, con tres cañonazos, que permitieron distanciarse nuevamente a los daneses (10-6) en el luminoso.
Renta demasiado peligrosa para que no reaccionará el seleccionador español, que encontró la solución a sus problemas con la salida a la pista del meta Arpad Sterbik, el elemento que faltaba para asentar definitivamente el sistema defensivo.
Con Sterbik a pleno rendimiento, el 5-1 español comenzó a ahogar al hasta entonces fluido ataque danés, que en los segundos quince minutos de la primera parte tan sólo logró anotar dos tantos, algo inaudito para el siempre efectivo conjunto nórdico.
Una circunstancia que permitió a España enjugar su desventaja (12-12) antes de alcanzar el descanso, al que la selección no se marchó en ventaja por culpa de un inspiradísimo Niklas Landin, que sostuvo con sus paradas al equipo danés.
Acierto que no desapareció con el inicio de la segunda mitad, en la que el trabajo de Landin permitió, otra vez más, escaparse en el marcador (15-12) al conjunto de Ulrik Wilbek, que pareció resolver los problemas ofensivos del primer tiempo.
Todo lo contrario que España, que se atascó por completo en ataque, como demuestra el único gol que logró anotar en los primeros nueve minutos de la reanudación. Un escaso bagaje cuando enfrente se encuentra uno de los mejores equipos del Mundo, una Dinamarca que, sin embargo, hoy no fue capaz de aprovechar el desconcierto español para sentenciar definitivamente el duelo a su favor.
Error que Dinamarca no acabó de pagar por un inconmensurable Landin, que se encargó de evitar una y otra vez la remontada del equipo español, que dispuso de un lanzamiento de penalti para igualar a veintiuno el marcador. Pero hoy el portero del Silkeborg fue un muro infranqueable para la selección, que en los minutos finales se encontró con otro problema irresoluble, la irrupción del lateral Mikkel Hansen. El ex jugador del Barcelona Borges, uno de los mayores talentos del balonmano mundial, martilleó una y otra vez la portería española con su amplia variedad de lanzamientos, mantuvo siempre por delante (23-21) a los daneses en el marcador.
Pero cuando peor pintaba para el equipo español, la selección volvió a aferrarse a la pista y con un hombre menos logró lo que no había conseguido con siete, igualar el marcador (23-23) a cinco minutos para la conclusión.
Igualada con la que se encargó de acabar definitivamente una nueva exclusión del equipo español, en esta ocasión de Viran Morros, que posibilitó el último y definitivo estirón de los daneses (26-23), que acabó con el sueño español.
jueves, 27 de enero de 2011
Contador sancionado
Alberto Contador conoció ayer la propuesta de resolución de la Federación Española sobre su positivo por clembuterol en el Tour de Francia de 2010: un año de sanción, como avanzó este periódico. Ahora, el madrileño dispone de un plazo de diez días para presentar alegaciones contra este fallo. Pasado este margen de tiempo, se producirá el dictamen definitivo y se hará público. Que Contador sea suspendido conllevará automáticamente la pérdida de su tercer triunfo en la Grande Boucle. Mañana dará una rueda de prensa en Mallorca.
La voluntad del corredor es la de recurrir la sentencia ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). En repetidas ocasiones ha declarado que no consentiría "ningún tipo de castigo". Unión Ciclista Internacional (UCI) y Agencia Mundial Antidopaje (AMA, el organismo que efectuó el control en el que dio positivo) también podrían apelar la resolución, ya que estiman que la sanción de Contador debería extenderse a dos años. El clembuterol se trata de una sustancia exógena y cualitativa, no cuantitativa, lo que significa que en el momento en que se le detecta a un deportista, da igual la cantidad descubierta (aquí fueron 50 picogramos), conlleva una suspensión de dos años. El hecho de que el Comité haya determinado que la sanción sea sólo de un año es porque considera que no hubo dopaje voluntario (lo que expone la defensa), porque si no tendría que ser de dos. Sin embargo, en ninguno de los informes científicos se logra probar que el clembuterol proceda de un filete contaminado.
Así, a Contador se le complica irremediablemente la temporada 2011. Al margen de que el caso acabe seguramente en el TAS, por lo que la resolución final se sabría en junio o julio, de mantenerse el año de castigo Alberto tampoco disputaría la Vuelta. Según el Código Antidopaje de la UCI, la suspensión entra en vigor cuando se le comunica el positivo al corredor. Es decir, el 24 de agosto. Como la Vuelta de 2011 comienza el 20 agosto, se perdería la carrera por cuatro días. También es cierto que Contador puede alegar ante la UCI que no compitió tras el Tour, e intentar que la pena se aplique desde la fecha del positivo.
La voluntad del corredor es la de recurrir la sentencia ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). En repetidas ocasiones ha declarado que no consentiría "ningún tipo de castigo". Unión Ciclista Internacional (UCI) y Agencia Mundial Antidopaje (AMA, el organismo que efectuó el control en el que dio positivo) también podrían apelar la resolución, ya que estiman que la sanción de Contador debería extenderse a dos años. El clembuterol se trata de una sustancia exógena y cualitativa, no cuantitativa, lo que significa que en el momento en que se le detecta a un deportista, da igual la cantidad descubierta (aquí fueron 50 picogramos), conlleva una suspensión de dos años. El hecho de que el Comité haya determinado que la sanción sea sólo de un año es porque considera que no hubo dopaje voluntario (lo que expone la defensa), porque si no tendría que ser de dos. Sin embargo, en ninguno de los informes científicos se logra probar que el clembuterol proceda de un filete contaminado.
Así, a Contador se le complica irremediablemente la temporada 2011. Al margen de que el caso acabe seguramente en el TAS, por lo que la resolución final se sabría en junio o julio, de mantenerse el año de castigo Alberto tampoco disputaría la Vuelta. Según el Código Antidopaje de la UCI, la suspensión entra en vigor cuando se le comunica el positivo al corredor. Es decir, el 24 de agosto. Como la Vuelta de 2011 comienza el 20 agosto, se perdería la carrera por cuatro días. También es cierto que Contador puede alegar ante la UCI que no compitió tras el Tour, e intentar que la pena se aplique desde la fecha del positivo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





